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Perspectivas de 2015 para la inversión: La economía estadounidense tiene posibilidad de seguir creciendo

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Grant Bowers y Matt Moberg, analistas  y gestores de carteras del Franklin Equity Group®, ofrecen sus perspectivas sobre la economía estadounidense. Analizan las innovaciones que identifican en el horizonte de 2015 y más allá, así como las potenciales oportunidades de inversión en el sector de crecimiento (growth) de renta variable estadounidense.

Grant Bowers
Grant Bowers

Grant Bowers, Gestor de carteras, y Analista
Franklin Equity Group®     

Matt Moberg, Gestor de carteras,  y Analista
Franklin Equity Group®

Creemos que el fortalecimiento tanto del sector estadounidense de consumo como de empresas probablemente  apoye la continuación del crecimiento económico de los Estados Unidos este año.  Consideramos que el entorno dominante de baja inflación, la fortaleza del dólar estadounidense y un mercado laboral en lenta mejoría podría  propiciar un largo camino antes de que sean necesarios aumentos significativos de los tipos de interés. Estos factores pueden seguir contribuyendo a crear un contexto económico favorable para una economía nacional en mejoría y muchos de los temas de crecimiento secular que nuestro equipo ha identificado.

Matt Moberg
Matt Moberg

En nuestra opinión, en 2015, el consumidor estadounidense será la fuerza motriz de la economía. Tras una larga  recuperación “sin creación de empleo”, Estados Unidos ha estado atravesando un periodo de aumento en la tasa de empleo y salarios. Los consumidores se han beneficiado de la baja inflación y del entorno prolongado de bajos tipos de interés. Más recientemente, la caída de los precios de la energía se ha traducido en precios del combustible más bajos, favoreciendo el consumo en general. Esperamos que estas tendencias contribuyan al crecimiento estadounidense en  diferentes sectores en 2015.

La salud de las empresas en los Estados Unidos continúa sólida, desde nuestro punto de vista. Durante los últimos años, los controles de gastos, la mayor productividad y un crecimiento modesto de los ingresos han conducido a márgenes de  beneficios corporativos récord en los EE. UU., lo que a su vez impulsó los  niveles de efectivo de muchas empresas estadounidenses a niveles récord. Más recientemente, las empresas han empezado a analizar fusiones y adquisiciones estratégicas para mejorar su posición competitiva o ingresar en nuevos mercados de crecimiento. Con una convergencia de tipos de interés bajos, niveles récord de generación de efectivo para las empresas, precios justos de las acciones y un entorno de crecimiento estable que impulsaba a las empresas en busca de la expansión a través de adquisiciones estratégicas, 2014 registró el nivel más alto de actividad en fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) desde 2007. Y lo que es más importante, creemos que el aumento de la actividad es una señal de que muchas empresas son optimistas respecto del futuro y anticipamos que la actividad de fusiones y adquisiciones probablemente continúe en 2015, puesto que las condiciones económicas siguen siendo favorables.

De cara al futuro, creemos que los sólidos principios básicos empresariales deberían seguir sustentando los niveles de valoración actuales, y el rendimiento potencial de la renta variable probablemente se vea impulsado por el crecimiento de las ganancias y las decisiones de asignación de capital por parte de la gestión empresarial. No obstante, no nos sorprendería ver mayor volatilidad en los mercados de renta variable dado que los inversores consideran las consecuencias potenciales de un alza en los tipos de interés. Seguimos observando la evolución del entorno geopolítico en busca de acontecimientos que puedan aumentar la volatilidad del mercado. Creemos que  dichos periodos de volatilidad a menudo crean mayores oportunidades de compra para los inversores  de largo plazo.

De acuerdo con nuestro análisis basado en fundamentalesidentificamos oportunidades de inversión a través de una amplia variedad de sectores, incluidos la atención sanitaria, tecnología, consumo e industria. Creemos que el contexto general es favorable para empresas proclives a beneficiarse de las principales tendencias económicas y del crecimiento impulsado por la innovación. En el sector sanitario, somos optimistas respecto a los avances en el desarrollo de nuevos fármacos, ya que creemos que el éxito de recientes ensayos clínicos en programas que abarcan una infinidad de enfermedades graves acentúa un potencial de innovación sin precedentes. En tecnología, creemos que la proliferación de teléfonos inteligentes (smartphones) a nivel mundial y el aumento en el uso de informática móvil crean oportunidades de inversión a través de industrias y plataformas. Ejemplos de tales tecnologías incluyen dispositivos médicos de control de la diabetes, automatización industrial y aplicaciones de consumo relacionadas con viajes, juegos y redes sociales.

A largo plazo, estamos analizando inversiones en tendencias nuevas y emergentes tales como automóviles sin conductor, impresión 3D, energía alternativa, iluminación LED (diodos de emisión de luz) y secuencias de ADN. Creemos  que estamos en la cúspide de muchos productos nuevos que cambiarán nuestras vidas y el modo en que nos comunicamos entre nosotros a través de medios difíciles de imaginar hoy en día. Basándonos en nuestro enfoque a largo plazo, consideramos que las perspectivas actuales representan una importante oportunidad de  crecimiento de la renta variable de EE. UU. en 2015 y en los años  sucesivos.

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¿Cuáles son los riesgos?

Todas las inversiones implican un riesgo, incluida la posible pérdida de capital. El valor de las inversiones puede experimentar oscilaciones al alza o a la baja y cabe la posibilidad de que los inversores no recuperen el capital total que invirtieron. El aumento del precio de las acciones refleja la proyección de futuras ganancias o ingresos y pueden por lo tanto bajar bruscamente si la compañía no alcanza dichas proyecciones. Las empresas más pequeñas, de porte medio o aquellas relativamente nuevas o no muy avezadas pueden ser especialmente sensibles a las condiciones económicas cambiantes, y sus posibilidades de crecimiento son menos seguras que las de las empresas de mayor tamaño o más consolidadas. Históricamente, estos valores han sufrido más volatilidad en sus precios que las acciones de compañías más grandes, especialmente a corto plazo. El enfoque en determinados países, regiones, industrias, sectores o tipos de inversiones en particular, ocasionalmente puede implicar un mayor riesgo de evolución desfavorable para la cartera en las áreas seleccionadas que una cartera que invierte en una variedad más amplia de países, regiones, industrias, sectores o inversiones. Las inversiones en industrias de rápido crecimiento, incluidos los sectores de tecnología y atención sanitaria (que han sido históricamente volátiles), puede resultar en mayores oscilaciones de precios, en especial a corto plazo, debido al ritmo veloz de desarrollo y cambio de productos, modificaciones en la regulación gubernamental de empresas con énfasis en el avance científico o tecnológico, o la aprobación reguladora de nuevos medicamentos e instrumental médico. Las inversiones en empresas de pequeña capitalización, que pueden ser especialmente sensibles a las condiciones económicas cambiantes y sus posibilidades de crecimiento son menos seguras que las de las empresas de mayor tamaño o más consolidadas.