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Perspectivas de 2015 para la inversión: Motivos por los que seguimos prefiriendo la renta variable global

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Las tendencias mundiales están convergiendo para presentar posibles oportunidades para las distintas clases de activos en el nuevo año. Thomas A. Nelson y Brooks Ritchey de Franklin Templeton Solutions ofrecen sus perspectivas con respecto a cuáles son esas tendencias y qué áreas del mercado creen que podrían beneficiarse de ellas.

Brooks Ritchey
Brooks Ritchey
Tom Nelson
Tom Nelson

Thomas A. Nelson, CFA, Director de Franklin Templeton Solutions                                                                            

Brooks Ritchey, Director de Franklin Templeton Solutions

Al inicio de este 2015, nuestros indicadores y análisis sugieren que la inflación mundial debería permanecer moderada y alentar a un entorno de liquidez que podría beneficiar a la renta variable, aunque con la probabilidad de un ligero aumento en la volatilidad de los precios.

Por ejemplo, con la baja inflación en la mayoría de los mercados desarrollados, los bancos centrales mundiales probablemente mantendrán los tipos de interés a corto plazo a niveles bajos, lo cual nos lleva a dar prioridad a la renta variable frente al efectivo en este momento.

Además, la renta variable ha continuado presentando valoraciones favorables en comparación con los bonos gubernamentales de mercados desarrollados y los tipos de efectivo. El rendimiento de los dividendos de renta variable del Índice MSCI All Country World fue superior a la rentabilidad al vencimiento ajustada a la inflación del Índice Citigroup World Government Bond en el tercer trimestre de 2014.[1]

Otro indicador de valoración que utilizamos es la prima de riesgo de renta variable, definida como el rendimiento de las ganancias menos el tipo de efectivo local. Las primas de riesgo de renta variable locales de los Estados Unidos, Europa, Japón y el Reino Unido fueron todas más altas que las primas de riesgo de renta variable medias a largo plazo de cada país en los últimos meses, lo cual creemos que caracteriza un entorno propio para la renta variable por encima del efectivo.

En nuestra opinión, las divergencias en política monetaria a nivel regional y en las tasas de crecimiento del producto interior bruto (PIB) generan oportunidades de inversión en distintos tipos de activos. Dentro de la renta variable, Franklin Templeton Solutions ve oportunidades en Japón, Asia emergente y Europa. Seguimos dando prioridad a la renta variable de Asia emergente por encima de Latinoamérica debido a lo que consideramos unos fundamentales empresariales más sólidos y unas valoraciones atractivas. Creemos que Estados Unidos está en proceso de transición hacia una política monetaria menos acomodaticia, mientras que la política del Banco de Japón ha seguido siendo muy favorable. Los sólidos fundamentales empresariales japoneses y las valoraciones atractivas en Japón a finales de diciembre han llevado a nuestro equipo de Franklin Templeton Solutions a preferir la renta variable japonesa a la renta variable estadounidense al comienzo de 2015.

Asimismo, vemos oportunidades en la renta variable europea, debido en gran medida a una alentadora recuperación del crecimiento del PIB mundial y a las diferencias en política monetaria entre la Reserva Federal (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE). La mayoría de los componentes de los datos de índices compuestos de compras mundiales (una medida del estado de salud del sector manufacturero) fueron positivos y en aumento a finales de 2014, lo cual, en nuestra opinión, podría ayudar a las ganancias de los exportadores europeos en 2015. Aunque el estímulo monetario estadounidense se ha desacelerado, el entorno de liquidez en Europa tiene el potencial de beneficiar a la renta variable regional, ya que parece que el BCE está abierto a tomar medidas poco convencionales para apoyar el crecimiento y combatir la deflación según sea necesario.

En cuanto a la renta fija, creemos que los tipos de interés a largo plazo estadounidenses podrían aumentar gradualmente en medio de unas perspectivas de crecimiento en constante mejoría. Preferimos un posicionamiento de corta duración, dadas las previsiones de políticas de la Fed, el descenso del desempleo en EE. UU., una economía estadounidense en mejoría y unas valoraciones del Tesoro estadounidense que consideramos estiradas. Preferimos el High Yield estadounidense a los títulos del Tesoro estadounidenses a medio plazo, ya que los ratios de cobertura de intereses han mejorado durante los últimos años, en los que muchas empresas han reducido sus costes de financiación y han aumentado sus niveles de liquidez. Puesto que muchas empresas estadounidenses construyeron grandes reservas de efectivo y prorrogaron los vencimientos de sus deudas, creemos que es posible que las tasas de morosidad permanezcan bajas a medio plazo. Asimismo, opinamos que el sector del High Yield estadounidense tiene un potencial de rentabilidad atractivo, teniendo en cuenta la sólida economía estadounidense.

Los Hedge Funds[2] siguen siendo una herramienta importante para nosotros para obtener beneficios de diversificación y aumentar el potencial de rentabilidad a través de estrategias que sean beneficiosas tanto si los mercados suben como si bajan. También damos prioridad a los Hedge Funds, dado el contexto de tipos de interés en aumento, y estamos interesados en productos que se centran en anomalías o características de mercado específicas con el objetivo de generar rentabilidad independientemente de las tendencias del mercado. Además, seguimos controlando las materias primas en busca de oportunidades y creemos que los precios del petróleo deberían ser moderadamente más altos en 2015 en comparación con los mínimos de finales de 2014.

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CFA® y Chartered Financial Analyst® son marcas registradas del CFA Institute.

¿Cuáles son los riesgos?

Todas las inversiones implican riesgos, incluida la posible pérdida de capital. El valor de las inversiones puede experimentar oscilaciones al alza o a la baja, y cabe la posibilidad de que los inversores no recuperen el capital total que invirtieron. Por lo general, las que ofrecen el mayor potencial de rentabilidad vienen acompañadas de un nivel de riesgo más elevado. Los precios de las acciones fluctúan, a veces de forma rápida y dramática, debido a factores que afectan a compañías individuales, industrias o sectores particulares, o a condiciones del mercado en general. Los riesgos especiales están relacionados con la inversión extranjera, incluidas las fluctuaciones de moneda, la inestabilidad económica y los desarrollos políticos. Las inversiones en mercados emergentes conllevan mayores riesgos relacionados con los mismos factores, además de los riesgos asociados con su tamaño relativamente menor, su menor nivel de liquidez y su falta de marcos legales, políticos, empresariales y sociales establecidos con el fin de respaldar los mercados de valores. La diversificación no garantiza beneficios ni protege frente al riesgo de pérdida.

Los precios de los bonos normalmente se mueven en dirección opuesta a los tipos de interés. Los cambios en la fortaleza financiera de un emisor de bonos o de la calificación de crédito de un bono pueden afectar a su valor. De esta manera, conforme los precios de los bonos de una cartera de inversión se ajustan a un aumento en los tipos de interés, el valor de la cartera podría disminuir. Por lo general, los bonos de alto rendimiento son instrumentos de menor calificación y mayor rentabilidad que están sujetos a un mayor riesgo de incumplimiento que podría resultar en una pérdida de capital. Los cambios en la fortaleza financiera de un emisor de bonos o de la tasa de crédito de un bono pueden afectar a su valor.

La inversión en fondos de cobertura es una inversión especulativa, implica un riesgo significativo y no debería considerarse un programa de inversión completo. Una inversión en fondos de cobertura solo proporciona una liquidez limitada y únicamente es adecuado para inversores que puedan permitirse perder el importe total de su inversión. No existe ninguna garantía de que las estrategias de inversión utilizadas por los gestores de fondos de cobertura vayan a tener éxito.



[1] Fuente: Thomson Reuters (Markets) LLC: Datastream, para el periodo comprendido entre el 31 de diciembre de 1987 y el 31 de octubre de 2014. Para obtener más información visite www.franklintempletondatasources.com. Los índices no son regulados y no se debe invertir directamente en uno. El rendimiento histórico no es garantía de resultados futuros.

[2] Un fondo de cobertura es un fondo de inversión conjunta, normalmente una asociación privada que pretende maximizar la rentabilidad utilizando una amplia gama de estrategias, incluidas inversiones poco convencionales e ilíquidas.