Beyond Bulls & Bears

Indicios de la “Brexit”: Vislumbrando una futura UE sin el Reino Unido

Esta entrada también está disponible en: Inglés Holandés Francés Alemán Polaco

La Victoria del Partido Conservador de centro-derecha en las recientes elecciones de Reino Unido, a pesar de ser bien recibida por los mercados financieros, ha traído de vuelta preguntas sobre la futura estructura de la Unión Europea (UE o “Unión”), reconocida por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial como la mayor economía del mundo1. Una de las principales promesas pre-electorales de los conservadores fue un referéndum sobre la afiliación del Reino Unido a la UE, lo que deja abierta la posibilidad de que uno de los miembros más poderosos abandone la organización. El referéndum parece listo para efectuarse después de que fuera incluido en el discurso de la Reina con motivo de la apertura del Parlamento el 27 de mayo, el cual pone en marcha la agenda del gobierno británico para los próximos cinco años. A continuación, tres de nuestros profesionales de la inversión con considerable experiencia en la zona, David Zahn, Heather Arnold y Philippe Brugere-Trelat, analizan la situación y consideran lo que la llamada “Brexit”, la salida de Reino Unido de la UE, puede significar tanto para el Reino Unido como para Europa.

David Zahn
David Zahn

David Zahn, Director de Renta Fija Europea
Franklin Templeton Fixed Income Group

La elección en Reino Unido de un gobierno conservador, aunque fuera por una pequeña mayoría, pareció impulsar un periodo de euforia en los mercados financieros. Muchos participantes del mercado parecían sentir que el resultado era favorable.

No obstante, la victoria conservadora también significa que, en algún momento durante los próximos cinco años, podría producirse un referéndum sobre la pertenencia del Reino Unido a la Unión Europea (UE). Esto no es solo mi opinión; el actual calendario previsto dicta que el referéndum tendrá lugar en 2017. Esto parece algo realmente lejano. Desde el punto de vista del mercado, y teniendo en cuenta la incertidumbre que rodea el posible resultado, desearía que el gobierno pudiera llegar a alguna conclusión antes de esa fecha.

Sin embargo, el primer ministro David Cameron ha dicho que quiere la oportunidad de poder negociar con la UE las reformas potenciales y el futuro papel del Reino Unido antes del referéndum, y la historia nos dice que este tipo de negociaciones no suelen lograrse con rapidez.

Por otro lado, sospecho que la victoria conservadora, que fue una sorpresa para la mayoría de los observadores, puede haber servido como una llamada de alerta para otros líderes europeos y para aquellos responsables de liderar las negociaciones de la UE.

Sea cual sea la opinión de uno sobre el gobierno conservador, debería estar claro para la UE que los votantes británicos han puesto toda su confianza en su liderazgo. En consecuencia, creo que la UE reconocerá que necesita tomarse la cuestión de la reforma de la agenda del Reino Unido para la UE y la renegociación de la afiliación de Reino Unido con una mayor seriedad que la que tuvo antes de las elecciones. Ya hemos comenzado a escuchar alguna prueba anecdótica de empresas que contemplan lo que una votación para abandonar la UE podría significar para ellos, y también sugerencias de que algunas están empezando a considerar sus opciones, entre las que se incluye una posible redomiciliación.

Cuando se trata del esperado referéndum, pienso que la forma en la que el gobierno plantee la pregunta para los ciudadanos tendrá una importancia vital y creo que los mercados empezarán a concentrarse en eso. Podría, por ejemplo, ser planteada de forma que la salida del Reino Unido fuera más probable o, alternativamente, de forma que lo más factible fuera continuar con la afiliación. Así que creo que la sombra del referéndum traerá consigo cierta incertidumbre a los mercados financieros una vez se centren plenamente en ello, pero reconozco también que la volatilidad proveniente de dicha incertidumbre puede traer oportunidades consigo.

Heather Arnold
Heather Arnold

Heather Arnold, Directora de Análisis
Templeton Global Equity Group

La idea detrás de la formación de la UE es noble. Ha alentado a los países europeos a concentrarse en lo que los une en vez de en lo que los separa, ha permitido la libre circulación de mercancías, mano de obra y dinero, y aún más importante, ha provisto a los países miembros de una voz estratégica en la mesa de negociaciones mundiales. Si el gobierno conservador británico somete su afiliación a la UE, o la “Brexit”, a votación en 2017 tal y como ha prometido, se podría esperar que el caso a favor o en contra recibirá una emisión racional y exhaustiva. Nuestra perspectiva es que el Reino Unido obtiene varios beneficios permaneciendo en la Unión. Uno de los más fundamentales es la capacidad de ayudar a dar forma a la futura política de la UE desde dentro.

Los miembros de la UE se enfrentan a muchos problemas compartidos, siendo el más polémico el de la inmigración. Todos los países europeos tienen dificultades con las oleadas de refugiados y la libre circulación de mano de obra a través de las fronteras. En nuestra opinión, una solución únicamente británica difícilmente podría funcionar tan bien como una solución proveniente de una UE unificada. Económicamente, el Reino Unido tendría que reconsiderar sus políticas comerciales y financieras. Probablemente, la salida de la UE supondría un cierto cierre de la economía del Reino Unido. Tras vivir nueve años en el Reino Unido, yo misma pude ser testigo de hasta qué punto el Reino Unido se ha beneficiado de tener una economía abierta. Un beneficiario clave ha sido su dinámico sector financiero. Creo sin lugar a dudas que si el Reino Unido abandonara la Unión, las empresas financieras británicas tendrían que adherirse a las regulaciones europeas para poder así acceder a estos mercados sin tener aportaciones significativas en cuanto al establecimiento de estas regulaciones. Esto podría afectar negativamente a la circulación de capitales y posiblemente incluso al coste de capital para el Reino Unido.

En última instancia, la vida en Europa continuaría si el Reino Unido decide dar un paso atrás más en su posición en la Unión. El Reino Unido ya cuenta con su propia divisa, ha optado por quedarse fuera de una futura unión de bancos y sigue políticas exteriores y de defensa en gran medida independientes. Aun así, bajo nuestro punto de vista, los beneficios potenciales para el Reino Unido, si este ayuda a dar forma al futuro de Europa permaneciendo en la UE, superan con creces a los costes.

Philippe Brugere-Trelat
Philippe Brugere-Trelat

Philippe Brugere-Trelat, Vicepresidente Ejecutivo
Gestor de Carteras
Franklin Mutual Series

Ciertamente creo que es muy probable que se produzca un excedente en el mercado de renta variable británico hasta que haya algún tipo de resolución a la incertidumbre sobre el futuro del Reino Unido en la UE. Pero no creo que, en última instancia, el Reino Unido llegue a hacer una votación para abandonar la UE. En primer lugar, por todo lo que he leído, parece que una abrumadora mayoría del mundo empresarial británico quiere que el país se mantenga dentro de la UE. La razón de esto es muy simple: La UE es un socio comercial principal del Reino Unido. La UE supone más de la mitad de las exportaciones británicas2 , y un Reino Unido independiente podría perder una gran parte de sus privilegios a la hora de comerciar con el resto de Europa. Esto tendría un más que probable impacto significativo en las exportaciones británicas y su producto interior bruto (PIB).

Desde el punto de vista de la política monetaria, el Reino Unido podría tener que enfrentarse a una elección de, o bien evolucionar por cuenta propia (una opción no muy tentadora, en mi opinión, teniendo en cuenta el tamaño de la economía), o bien seguir el ejemplo de Noruega o Suiza y tener una política monetaria que sigue la de la UE muy de cerca, pero sin ser parte de la propia Unión. Esta última opción daría al Reino Unido muy poca independencia desde el punto de vista de la política monetaria.

En mi opinión, el gran riesgo de que el Reino Unido abandonara la UE sería la marginalización, no solo económica o financiera, sino también política. Creo que es bastante fantasioso imaginar que el Reino Unido sería capaz de recuperar por su cuenta su estatus como uno de los grandes socios comerciales del mundo. Y llegaría incluso al punto de sugerir que el estatus del Reino Unido de gran centro financiero mundial también estaría en peligro si decidiera abandonar la UE.

En resumidas cuentas, en general no creo que la “Brexit” presente una buena perspectiva para el Reino Unido, y personalmente no creo que vaya a ocurrir.

Los comentarios, las opiniones y los análisis constituyen la opinión personal de los gestores de inversiones, son para fines informativos e interés general solamente, y no deben considerarse asesoramiento para inversión individual ni recomendaciones ni invitaciones para comprar, vender o mantener cualquier título o adoptar cualquier estrategia de inversión. Tampoco constituyen asesoramiento legal o fiscal. La información proporcionada aquí es válida a la fecha de esta publicación, puede cambiar sin previo aviso y no es un análisis completo de cada hecho material en relación con ningún país, mercado regional o inversión.

Es posible que, en la preparación de este material, se haya utilizado información de fuentes de terceros y que Franklin Templeton Investments (“FTI”) no haya verificado, validado o auditado dicha información de forma independiente. FTI no asume responsabilidad alguna por la pérdida que surja del uso de esta información, y la confiabilidad en los comentarios, las opiniones y los análisis del material es a entera discreción del usuario. Es posible que los productos, los servicios y la información no estén disponibles en todas las jurisdicciones y que empresas asociadas a FTI y/o sus distribuidores los ofrezcan según lo permita la legislación y normativa local. Consulte con su propio asesor profesional para obtener más información sobre la disponibilidad de productos y servicios en la jurisdicción en la que se encuentra.

Reciba más perspectivas de Franklin Templeton Investments en la bandeja de entrada de su correo electrónico. Suscríbase al blog Beyond Bulls & Bears.

Para conocer noticias de inversión oportuna, síganos en Twitter @FTI_Global y en LinkedIn.

CFA® y Chartered Financial Analyst® son marcas comerciales propiedad del CFA Institute.

¿Cuáles son los riesgos?
Todas las inversiones implican riesgos, incluida la posible pérdida de capital. El valor de las inversiones puede experimentar oscilaciones al alza o a la baja, y cabe la posibilidad de que los inversores no recuperen el capital total que invirtieron. Los precios de los bonos normalmente se mueven en dirección opuesta a los tipos de interés. Conforme los precios de los bonos de una cartera de inversión se ajustan a un aumento en los tipos de interés, el valor de la cartera podría disminuir. Los riesgos especiales están relacionados con la inversión extranjera, incluyendo las fluctuaciones de los tipos de cambio, la inestabilidad económica y los desarrollos políticos. Las inversiones en mercados en desarrollo conllevan mayores riesgos relacionados con los mismos factores, además de los riesgos asociados con el tamaño menor de estos mercados, su menor nivel de liquidez y su falta de marcos legales, políticos, empresariales y sociales establecidos con el fin de respaldar los mercados de valores. La cotización de las divisas puede fluctuar de forma significativa en períodos cortos de tiempo y puede reducir las ganancias.

1. Fuente: FMI; Banco Mundial. Para obtener más información visite www.franklintempletondatasources.com.

2. Fuente: Estadísticas de la HM Revenue & Customs Overseas Trade. Para obtener más información visite www.franklintempletondatasources.com.