¿De qué forma podría conducir el aumento de la inflación al rescate de las ganancias de la zona euro?
10 febrero 2017

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A medida que avanza el 2017, el  entorno económico parece diseñar un panorama satisfactorio para la renta variable europea. Sin embargo, la brecha entre las ganancias empresariales de EE. UU. y Europa parece mantenerse firme. Esto podría estar a punto de cambiar, según Dylan Ball, vicepresidente ejecutivo de Templeton Global Equity Group, quien considera que las perspectivas de aumento de la inflación en la zona del euro podrían actuar como un catalizador que contribuya a estrechar las diferencias en las ganancias.

Dylan Ball

Dylan Ball

Dylan Ball, ACA
Vicepresidente ejecutivo 
Templeton Global Equity Group

Después de un año en que las sorpresas políticas invadieron los titulares en todo el mundo, creemos que, no sin tiempo, se están creando las condiciones necesarias para que este sea un año positivo para la renta variable europea.

La experiencia reciente sugiere que los mercados de renta variable en general tienen el problema de descontar los acontecimientos políticos. Sin embargo, consideramos que la política no dirige los mercados de renta variable a largo plazo; por el contrario, ofrece una oportunidad a corto plazo de aprovechar las tendencias a más largo plazo.

Como inversores en valor, intentamos mantener la atención centrada en un horizonte de inversión a más largo plazo y utilizamos la volatilidad como una oportunidad para buscar empresas infravaloradas.

Un  entorno positivo

La devaluación, el dinamismo del ciclo del crédito y la relajación de la austeridad en todo el continente se consideran en general factores positivos para la renta variable europea.

Aunque, en nuestra opinión, para la clase de activos en 2017 son más importantes las perspectivas de aumento de la inflación que parecen estar avecinándose. Creemos que la inflación debería ser positiva para  los ingresos europeos.

Tradicionalmente, esta ha tendido a retrasar las fluctuaciones en los precios de las materias primas y la energía de tres a cuatro meses aproximadamente. En septiembre del año pasado, el precio del petróleo se había recuperado de sus mínimos históricos y aumentó hasta los 50 USD por barril. Los efectos de esa subida del precio se están manifestando ahora en las cifras de inflación, que nos sugieren que Europa podría pasar de un entorno de inflación del 1%-2% hasta quizás un 3%-4%.

[Insertar cuadro “En qué medida es sostenible la inflación, ver más abajo]

¿Cómo influye esto en las ganancias europeas?

La brecha que persiste entre las ganancias de EE.UU. y Europa no ha logrado cerrarse en los últimos años. Las ganancias europeas siguen estando un 60% por debajo de algunos de los picos alcanzados en el periodo 2008/2009, mientras que los ingresos estadounidenses se sitúan en niveles un 10% superiores a los de hace ocho o nueve años.[1]Dylan Ball Feb Blog

Los observadores han esgrimido una serie de posibles razones para justificar esta discrepancia, entre ellas, la afirmación de que el tipo de política monetaria que aplica el Banco Central Europeo no puede funcionar de manera efectiva sin una unificación fiscal.

Otra sugerencia es la repercusión positiva en las ganancias de la recompra de acciones en los Estados Unidos, donde tradicionalmente el régimen fiscal ha sido favorable a estas medidas.

En nuestra opinión, la razón más contundente que puede  acogerse para explicar que las ganancias europeas sigan estando rezagadas con respecto a sus pares de EE. UU. es que los márgenes de beneficio en Europa todavía no se han recuperado de la forma que cabría esperar.

Puede resultar fácil para los observadores decir que los mercados laborales europeos no son tan competitivos como sus homólogos estadounidenses y no pueden responder de forma tan ágil a la menor demanda. Sin embargo, no creemos que sea este el caso;  los costes laborales en Europa han sido muy competitivos, según nuestro criterio.[2]

Por el contrario, creemos que la cuestión subyacente es la estimación de los precios.

Las empresas europeas tienden a ser seguidoras económicas. Cuando cae la inflación, las empresas europeas suelen bajar los precios para competir con las estadounidenses y asiáticas. Cuando la inflación vuelve a subir, la tendencia de las empresas europeas es la de subir los precios.

Por lo tanto, una vez que las empresas europeas respondan al aumento de la inflación, cabría esperar que el diferencial de ganancias se aproximara al de los Estados Unidos.

Inflación: favorable para Europa, favorable para los inversores en valor

El contexto mundial ha sido deflacionario en los últimos ocho o nueve años. Como inversores inconformistas durante ese periodo, nos hemos interesado por empresas que reaccionan bien en ausencia de inflación. A la inversa, cuando la inflación aumenta, apostamos por una revaloración de las acciones industriales, financieras y gasopetroleras en Europa.

Y, al analizar el panorama de la renta variable europea, es esa historia de la revaloración la que parece ofrecer una oportunidad para la rentabilidad a largo plazo.

[cuadro sombreado en azul hasta el final] ¿Cómo es de sostenible la historia de la inflación?

Creemos que hay una serie de factores que apuntan hacia un periodo continuado de mayor inflación en toda Europa.

El aumento de los precios del petróleo y las materias primas está presente en nuestra hipótesis de base, pues los precios de una serie de materias primas importantes parecen haber mostrado signos de tocar fondo en el segundo o tercer trimestre de 2016.

Es probable que el aumento del gasto en infraestructura en Estados Unidos y Europa mantenga esa tendencia al alza.

Los precios de petróleo siguen condicionados por la oferta. No tenemos una bola de cristal, pero nuestros análisis y cálculos sugieren que la demanda mundial de petróleo podría respaldar un precio por encima del reciente nivel de 55 USD por barril.

Después de todo, la demanda de petróleo sigue aumentando de un 1% a un 2% anual a nivel mundial.[3] Aunque el aumento de las plataformas petrolíferas en Estados Unidos podría contribuir en cierto modo a satisfacer el crecimiento de la demanda, los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo parecen estar dispuestos a reducir su producción para provocar un aumento de los precios del petróleo.

Mientras tanto, en nuestros últimos viajes para analizar la situación en Europa, nos encontramos con algunas pruebas que indican que el debate sobre los estímulos se está desplazando de la política monetaria hacia la fiscal.

Hay quien sugiere que si el presidente estadounidense Donald Trump sigue con su plan de apalancamiento fiscal, según el cual abrirá la veda al gasto y la construcción, algunos países europeos, como Alemania, podrían plantearse movimientos similares.

Además, si la Administración Trump continúa con la agenda más proteccionista que defendió en su campaña presidencial, podrían producirse consecuencias inflacionarias que se manifestarían en un aumento de los precios de importación.

Los comentarios, las opiniones y los análisis recogidos aquí tienen carácter meramente informativo, por lo que no deben interpretarse como un asesoramiento de inversión individual ni como una recomendación para invertir en un valor o adoptar cualquier estrategia de inversión. Debido a la celeridad con que pueden cambiar las condiciones económicas y de mercado, los comentarios, las opiniones y los análisis recogidos aquí son válidos sólo en la fecha de su publicación y pueden variar sin previo aviso. Este artículo no pretende ser un análisis completo de cada hecho relevante en relación con cualquier país, región, mercado, sector, inversión o estrategia.

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¿Cuáles son los riesgos?

Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital. El valor de las inversiones puede tanto subir como bajar y los inversores podrían no recuperar todo el capital invertido. Los precios de las acciones experimentan fluctuaciones, a veces rápidas y drásticas, debido a factores que afectan a empresas concretas, industrias o sectores específicos, o condiciones de mercado generales. Los títulos de estilo valor puede que no se aprecien como se preveía o incluso podrían perder valor. En la medida en que la cartera se concentre en países, regiones, industrias, sectores o tipos de inversión específicos en cada momento, puede estar expuesta a riesgos mayores por sucesos adversos acaecidos en esas áreas concretas en comparación con otra cartera que invierta en una variedad más amplia de países, regiones, industrias, sectores o inversiones. La inversión en el extranjero entraña riesgos especiales, entre ellos el riesgo de fluctuaciones cambiarias, de inestabilidad económica y de acontecimientos políticos adversos.

[1] Fuente: FactSet. Los índices MSCI Europe y MSCI USA definen a Europa y los Estados Unidos, respectivamente. MSCI no ofrece garantías ni asumirá responsabilidad alguna con respecto a cualquier dato de MSCI reproducido aquí. Queda prohibida la redistribución o uso ulterior de este documento. Este informe no está avalado ni ha sido elaborado por MSCI. Para más información sobre los proveedores de datos, visite www.franklintempletondatasources.com. Datos a 31 de diciembre de 2016. La rentabilidad pasada no es un indicador ni una garantía de rendimientos futuros. Los índices no están gestionados y no puede invertirse directamente en ellos. Tampoco reflejan las comisiones, gastos ni costes de suscripción.

[2] Eurostat, diciembre de 2016.

[3] Fuente: Agencia International de la Energía, “Informe sobre el mercado del petróleo,” datos de 2016 y proyección para 2017. No hay garantía de que las estimaciones, previsiones o proyecciones vayan a cumplirse.