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Renta Variable

Los tres principios de las inversiones en innovación

Ante la desaceleración del crecimiento económico mundial que está teniendo lugar este año, es posible que algunos inversores estén preocupados por las valoraciones de las empresas innovadoras que gozaron de popularidad durante el decenio pasado. En este contexto, Matt Moberg, de Franklin Equity Group, explica por qué considera que determinadas empresas tienen posibilidades de crecer con mayor rapidez que el mercado general en la próxima década y más adelante. También habla sobre los tres principios rectores de su equipo a la hora de invertir en esas empresas.

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A medida que nos acercamos al año 2020, recibimos más preguntas de inversores centrados en el crecimiento que nos plantean si todavía es buen momento para invertir en innovación. En muchas ocasiones, parece que estos inversores albergan dudas sobre si las empresas centradas en revolucionar el statu quo podrán obtener buenos resultados en la próxima década, tal y como lo han hecho en esta.

Se trata de una preocupación comprensible, habida cuenta de que algunas de esas compañías han crecido hasta situarse entre las más grandes del mundo, sobre la base de su capitalización bursátil. En muchos casos, estas empresas de mayor tamaño han ganado popularidad y ahora son en las que más se centran los medios de comunicación y los analistas de renta variable. Por consiguiente, se suele prestar una especial atención a sus valoraciones, en particular durante los períodos de desaceleración del crecimiento mundial.

Por qué pensamos que el mercado a menudo fija precios inadecuados para la innovación

Si analizamos el panorama de inversión en el plano mundial, comprobamos que la innovación se está acelerando a un ritmo más rápido que nunca. Tratamos de invertir en empresas innovadoras con la visión de lidiar con la velocidad y la magnitud de los cambios, y ofrecer un crecimiento sostenible.

Nos centramos en compañías con una gestión superior, con módulos de negocios sólidos y con exposición a impulsos seculares para el crecimiento. Bajo nuestro punto de vista, algunas son empresas generacionales que tienen posibilidades de crecer con mayor rapidez que el producto interior bruto mundial hasta 2030 y posteriormente.

Desde 1968, hemos desarrollado y perfeccionado un proceso para invertir en empresas innovadoras. Seguimos tres principios rectores:

1. La innovación impulsa la creación de riqueza a largo plazo

Vemos la innovación como la principal fuerza clave que impulsa la creación de valor en la economía mundial. En nuestra opinión, estamos en medio de un período de innovación sin precedentes. Las tecnologías, los procesos y las formas de comunicación nuevos están cambiando nuestra forma de comprar, comunicarnos, viajar, utilizar la tecnología y vivir nuestras vidas.

La economía mundial de hoy en día nos recuerda a uno de los períodos de finales de la década de 1800 en la economía estadounidense. En aquella época, el uso de la electricidad y la invención del telegrama, la fotografía y el motor de combustión interna estimularon el crecimiento de diversos sectores.

Creemos que, actualmente, estamos viviendo una época caracterizada por una innovación sin precedentes, que en ocasiones recibe el nombre de cuarta revolución industrial. Estamos especialmente entusiasmados con las perspectivas de crecimiento de los cinco temas basados en la tecnología que se están desarrollando en el mercado:

  • Comercio electrónico mundial
  • Descubrimientos genéticos
  • Máquinas inteligentes
  • Finanzas nuevas
  • Datos exponenciales

De entre todos estos temas, mostramos un mayor entusiasmo por el potencial de los descubrimientos genéticos o la secuenciación del genoma. El coste de la secuenciación del genoma (o cartografía del ADN con fines diagnósticos o curativos) ha disminuido vertiginosamente en los últimos años. Nos interesan en particular las empresas de las esferas del diagnóstico, la corrección del genoma y el silenciamiento génico, que probablemente se beneficiarán de esta dinámica.

2. La inversión en innovación exige una gestión activa

A pesar de las prometedoras perspectivas de estos cinco temas, consideramos que se necesita más que nunca una gestión activa para administrar este contexto. Estos temas evolucionan a ritmos diferentes y están disponibles para inversión en momentos distintos.

Por eso creemos que la gestión activa puede demostrar realmente su utilidad guiando a los inversores hacia estas plataformas cuando se combinan bien con una buena inversión. Buscamos determinadas inversiones en sectores donde los índices de penetración sean bajos, el mercado potencial total sea enorme y las perspectivas de monetización, realmente visibles.

Gracias a la ubicación de la sede de Franklin Templeton en Silicon Valley, sacamos provecho de las interacciones con algunos de los agentes innovadores más importantes del mundo. Nuestro equipo está en contacto permanente con los líderes de opinión de distintos sectores y mantiene reuniones con empresas pioneras para entender las ideas y las tecnologías de vanguardia que podrían tener potencial de transformación. En el pasado, demostramos las nuevas tecnologías (instrumentos quirúrgicos, software de representación en 3D o vehículos sin conductor) que nos ayudaron a entender la evolución de los mercados.

Al mismo tiempo, nuestros analistas llevan a cabo análisis fundamentales de las acciones para conocer en profundidad las empresas de los sectores y las industrias que abarcan. Se reúnen con los directivos, hablan con los clientes, analizan el entorno competitivo y se familiarizan exhaustivamente con los productos o los servicios que ofrecen.

3. La innovación está en todas partes

En la actualidad, la innovación se ha generalizado y engloba todos los ámbitos de la economía mundial. Como inversores centrados en el crecimiento, tratamos de invertir en innovación con independencia del sector, el tamaño de la capitalización bursátil o la situación geográfica.

Como ya señalamos en un artículo anterior, la clasificación industrial estándar tiende a categorizar de un modo incorrecto la innovación. Por ejemplo, muchas empresas nuevas e innovadoras se asignan en un primer momento al sector tecnológico. Dado que esas empresas evolucionan y maduran, es posible que pasen después a su clasificación adecuada.

Para nosotros, no es prudente limitar nuestras decisiones de inversión ni esperar a que tengan lugar esas reclasificaciones. A nuestro modo de ver, estas clasificaciones incorrectas nos brindan la oportunidad de diferenciarnos del mercado.

Atando cabos

La disrupción siempre ha sido uno de los rasgos definitorios del capitalismo, pero la velocidad, la complejidad y el alcance mundial que presenta en la actualidad no se habían visto nunca antes. La capacidad de las empresas de innovar se ha convertido en un aspecto esencial, no solo para crecer, sino también para sobrevivir entre una competencia cada vez más intensa. Los líderes deben ser capaces de identificar las tendencias con posibilidades de transformar sus industrias y responder con productos y estrategias que compitan y triunfen en los nuevos mercados.

Mirar más allá de los parámetros de medición del crecimiento tradicionales para encontrar empresas con la visión y las capacidades necesarias para prosperar en este entorno nuevo nunca ha revestido una importancia mayor. El crecimiento impulsado por la innovación y la disrupción creativa puede acelerarse rápidamente y a menudo puede mantenerse durante períodos de tiempo prolongados.

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¿Cuáles son los riesgos?

Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital. El valor de las inversiones puede tanto subir como bajar y los inversores podrían no recuperar todo el capital invertido. La inversión en sectores de rápido crecimiento, entre los que se encuentran la tecnología y la atención médica (que históricamente han sido volátiles), podría dar lugar a un aumento en la fluctuación de los precios, especialmente a corto plazo, debido al rápido ritmo de los cambios y al desarrollo de productos, así como a los cambios en la normativa estatal que se aplica a las empresas, que ponen de relieve el progreso científico o tecnológico o la aprobación normativa de nuevos fármacos e instrumentos médicos. Las empresas de baja y media capitalización pueden ser especialmente sensibles a los cambios en las condiciones económicas y sus perspectivas de crecimiento son menos seguras que las asociadas a empresas más grandes y consolidadas. Las estrategias gestionadas de manera activa podrían sufrir pérdidas si la opinión del gestor de inversiones sobre los mercados, los tipos de interés o el atractivo, los valores relativos, la liquidez o las posibles revalorizaciones de determinadas inversiones realizadas en una cartera resulta incorrecta. No puede garantizarse que las técnicas o las decisiones de inversión del gestor de inversiones vayan a generar los resultados deseados.

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