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Hora de comprar – Por qué creemos que las fusiones y adquisiciones han llegado para quedarse

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Algunos posibles grandes acuerdos llamativos han hecho que la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) vuelva a estar en el punto de mira en las últimas semanas. Tras la oleada de especulaciones sobre quién será el siguiente, Cindy Sweeting, directora de gestión de carteras de Templeton Global Equity Group, explica los factores que probablemente influenciarán la reacción de los mercados financieros a dicha actividad.

Cindy Sweeting
Cindy Sweeting

Cindy Sweeting, CFA
Directora de Gestión de Carteras
Templeton Global Equity Group

No hay duda de que la actividad de fusiones y adquisiciones ha empezado a acelerarse durante los últimos trimestres. De hecho, no sólo hemos visto una serie de posibles asociaciones de perfil alto anunciadas este año, sino que en 2014 tuvieron lugar acuerdos por más de 3,5 billones de USD, un aumento del 47% con respecto a 2013.[1] Nuestra previsión es que habrá muchos más.

¿Qué está impulsando esta actividad? En primer lugar, estamos empezando a ver cómo crecen los fondos líquidos a nivel corporativo en muchas regiones, incluidos los Estados Unidos, Europa, China y Japón. Algunas empresas, especialmente en los Estados Unidos, han empezado a utilizar ese efectivo para recomprar acciones y pagar dividendos aumentados o especiales. Sin embargo, también hemos visto empresas que utilizan tasas de préstamos baratas para impulsar dichos fondos líquidos. Creemos que esta tendencia refleja una expectativa de una mejora en la economía mundial y un aumento de la confianza a nivel estratégico, lo que podría impulsar aún más la actividad de fusiones y adquisiciones.

También estamos viendo como el mercado muestra una nueva actitud ante los participantes de fusiones y adquisiciones y creemos que ello también jugará un papel importante en el creciente interés por dicha actividad. Tradicionalmente, siempre ha sido la empresa adquirida (la empresa que es objeto de una oferta de adquisición) la que cosecha los beneficios de los acuerdos de fusiones y adquisiciones en términos del precio de las acciones, pero nos parece que el mercado cada vez reconoce más al adquirente.

En un entorno de crecimiento económico mundial aún moderado que probablemente no prometa grandes recompensas por nuevas inversiones o gasto de capital, el mercado parece estar más dispuesto a aceptar que una actividad de fusiones y adquisiciones bien pensada y financiada por capital de bajo coste y bajos tipos de interés podría aumentar rápidamente.

Tal vez una de las mejores razones por las que esperar que este ciclo continúe es que muchos inversores reconocen que estos acuerdos crecen gradualmente de forma inmediata y tienden a recompensar tanto a los compradores como a aquellos que son comprados.

Las fusiones y adquisiciones también parecen estar cambiando la escala de capitalización y ahora los grandes acuerdos parecen volver a la agenda. En lo que llevamos de 2015, ya hemos visto anunciados varios acuerdos internacionales de más de 10 mil millones de USD.[2]

Hasta ahora, las empresas estadounidenses han llevado a cabo la mayor parte de la actividad de fusiones y adquisiciones, lo que probablemente se debe a la combinación de un sólido dólar estadounidense y el hecho de que una serie de empresas estadounidenses han acumulado importantes fondos líquidos aislados en el extranjero que podrían utilizarse mejor de esta manera.

Según algunas estimaciones, diversas empresas internacionales domiciliadas en Estados Unidos tienen hasta un 90% de sus fondos líquidos en el extranjero.

Con tanto dinero en efectivo sin poder ser repatriado sin consecuencias fiscales y el sólido dólar estadounidense actuando como una potente divisa de adquisición, además de la “divisa” de precios de las acciones probablemente inflados, esperamos seguir viendo empresas estadounidenses con abundante liquidez buscando acuerdos en el extranjero. Por ahora aún no hemos visto tantos acuerdos de empresas europeas y japonesas, pero Europa podría tener la posibilidad de ponerse al día en la actividad de fusiones y adquisiciones a medida que aumenta la confianza empresarial y los niveles de actividad vuelven a situarse cerca de sus niveles históricos.

Del mismo modo, la actividad que hemos visto en todo el mundo en los últimos trimestres se ha extendido de manera bastante uniforme por todos los sectores. Probablemente la atención sanitaria ha sido el sector con más actividad, pero también hemos visto acuerdos en el mercado inmobiliario, el sector del consumo, el espacio industrial y muchos otros.

Realmente no podemos observar una supremacía de uno o dos “sectores importantes” y creemos que probablemente es demasiado pronto para hablar del final de esta ola de fusiones y adquisiciones.

De hecho, creemos que la combinación de empresas bien capitalizadas en muchas regiones de todo el mundo, la financiación barata y la continua incertidumbre sobre la posibilidad de gasto de capital orgánico sugiere que podríamos encontrarnos entre el inicio y la mitad del ciclo de fusiones y adquisiciones actual.

Sin embargo, también opinamos que los aumentos de dividendos y las recompras de acciones continuarán dada su popularidad entre muchos inversores que valoran el rendimiento extra y el incremento de valor inmediato. Por supuesto, las empresas no pueden demorar el gasto de capital para siempre y la edad de la base de activos industriales de muchas economías en desarrollo se ha extendido considerablemente. No obstante, creemos que el entorno actual sigue siendo más favorable para la recompra de acciones, los dividendos y la actividad de fusiones y adquisiciones que para el gasto de capital orgánico.

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[1] Fuente: Thomson Reuters Mergers & Acquisitions Review – Full Year 2014. Para obtener más información visite www.franklintempletondatasources.com.

[2] Fuente: Thompson Reuters.