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Por qué el repunte del precio del petróleo no sorprende, pero el precio del mineral de hierro debería seguir siendo bajo

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Esta primavera, para disgusto de los consumidores y deleite de las empresas energéticas, los precios del petróleo comenzaron a recuperarse tras un enorme desplome que comenzó en junio de 2014. Maarten Bloemen, vicepresidente ejecutivo y gestor de carteras de Templeton Global Equity Group expone los motivos por los que opina que la recuperación seguirá adelante, según la dinámica de la oferta y la demanda en juego en el mercado. Mientras tanto, Tucker Scott, vicepresidente ejecutivo y gestor de carteras de Templeton Global Equity Group, compara la oferta de petróleo frente a la batalla de la demanda con la del mineral de hierro y ofrece su punto de vista sobre si la bajada de los precios del mineral fundamental para la fabricación de acero se recuperará.

Maarten Bloemen
Maarten Bloemen

Maarten Bloemen
Vicepresidente Ejecutivo
Gestor de carteras y Analista
Templeton Global Equity Group

Resultó alentador ver cómo el precio del crudo se estabilizó en cierto modo durante el primer trimestre de 2015 tras caer alrededor de un 60% desde junio de 2014 hasta enero de 2015 por debajo de 50 dólares el barril. Con vistas a largo plazo, como siempre hacemos en Templeton Global Equity Group, no entendemos cómo el precio del petróleo puede ser sostenible, incluso al precio de 60 dólares el barril que ha alcanzado recientemente. Podemos dar numerosas razones por las que creemos que es así, pero se reducirán por la constante batalla entre la oferta y la demanda.

En nuestra opinión, mientras que la revolución del esquisto en Estados Unidos ha generado una percepción de que el mundo está repleto de petróleo, es probable que los desequilibrios entre la oferta y la demanda resulten ser solo temporales. Los productores de esquisto estadounidenses han respondido con rapidez a la acusada y repentina caída de los precios del petróleo, reduciendo los presupuestos una media del 35%.1 Los productores de esquisto también han reducido el número de plataformas, que ha alcanzado mínimos históricos, algo más de un 44% por debajo de sus máximos.2 Del mismo modo, ha caído el número de permisos de perforación, lo que nos lleva a pensar que estamos experimentando las primeras fases de una desaceleración de la producción. Somos conscientes de que son sólo los primeros indicios, pero no hay que perderlos de vista.

Slide1Además, las tasas de declive de los pozos de esquisto, que miden cuándo empiezan a caer los niveles de producción, son de cinco a diez veces la tasa de declive media de los pozos convencionales, lo que da una vida útil relativamente corta para los activos de esquisto estadounidenses.

Fuera del esquisto estadounidense, las nuevas reservas han sido escasas y se han limitado principalmente a las regiones que son demasiado remotas como para ser económicas o demasiado inestables políticamente como para poder confiar en ellas. Opinamos que este asunto destaca los desafíos a largo plazo en cuanto a la oferta. A nuestro parecer, la industria va a necesitar buscar y sustituir una cantidad importante de petróleo para satisfacer la demanda prevista, que considero que seguirá aumentando.

Aún es necesario descubrir y desarrollar una gran cantidad de petróleo para acortar distancias entre la producción básica existente, que está a la baja debido al consumo anual y a una caída natural de yacimientos petrolíferos a nivel mundial, y la demanda prevista. Por lo general, las empresas energéticas han atravesado dificultades para sustituir la exploración y desarrollo de fondos petroleros para asegurar nuevas fuentes de petróleo a 100 dólares el barril, precio establecido antes de su hundimiento el año pasado. No parece probable que a largo plazo sean capaces de reemplazarlo a los bajos precios actuales. Aunque los costes han caído durante el último año debido a las tasas de inflación relativamente bajas y a las reducciones de los gastos del capital, nuestro análisis indica que los precios se encontrarán entre 75 y 80 dólares el barril para sustituir las reservas y aumentar la producción para satisfacer la demanda mundial prevista en el futuro.

Aumento de la demanda

Creemos que el desarrollo de los mercados emergentes será un impulsor esencial a nivel mundial para el crecimiento de la demanda de petróleo. A pesar de que nuestras expectativas no son demasiado entusiastas, cabe señalar que China ha consumido menos petróleo en comparación con su cuota de producto interior bruto global y, muy probablemente, necesitará un ritmo decente de nuevos descubrimientos y desarrollo de petróleo para seguir el ritmo de la futura demanda.

Slide0Como los costes del transporte han caído, hemos observado un repunte en la demanda. Por ejemplo, las distancias conducidas en Estados Unidos han aumentado desde octubre de 2014 hasta marzo de 20153 y, del mismo modo, hemos observado los primeros indicios de aumento de demanda en China e India.

Por lo general, el panorama actual nos parece mucho más positivo que durante la última gran conmoción del petróleo en la década de 1980. En ese momento, una enorme contracción de la demanda coincidió con un aumento de la oferta de los productores que no eran miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) tras un aumento por 20 de los precios del petróleo. Hoy en día, el aumento de la demanda sigue siendo saludable, aunque modesto, y las restricciones de la oferta han aumentado tras la importante caída del precio.

Aunque opinamos que los mercados petroleros seguirán siendo volátiles y podrían caer más a corto plazo, seguimos observando un importante potencial para una mayor alza en nuestro horizonte de inversión a largo plazo. Nuestros investigadores energéticos han retrocedido y han realizado un análisis riguroso por sectores, así como por valores, y han llegado a la conclusión de que los precios del petróleo a corto plazo han caído incluso más de lo que habían dictado los fundamentales a largo plazo. Por nuestra parte, últimamente nos ha interesado más el sector energético, aprovechando la bajada de precios para comprar lo que consideramos acciones infravaloradas. Opinamos que estamos bien posicionados para sobrellevar los precios bajos a corto plazo y estamos preparados para sacar provecho de la futura subida del petróleo que hemos previsto.

Tucker Scott
Tucker Scott

Tucker Scott, CFA
Vicepresidente ejecutivo, gestor de carteras, analista de Templeton Global Equity Group

Tucker Scott sobre el dilema de oferta y demanda al que se enfrenta el mineral de hierro:

El año pasado, los precios del mineral de hierro siguieron la trayectoria de los precios del petróleo, desplomándose de 100 a 50 dólares (por tonelada) en abril.4 Los precios han repuntado en cierto modo desde entonces y ahora estamos rondando los 60 dólares.5 Mientras que el petróleo se ha enfrentado a un aumento relativo reciente en cuanto a oferta, el mineral de hierro ha experimentado una sobreabundancia a largo plazo. Asimismo, según nuestro análisis de las futuras tendencias de oferta y demanda, prevemos que la abundancia del hierro se mantendrá (y posiblemente aumentará). Debido al tamaño de su mercado, el mineral de hierro suele considerarse el metal líder de la industria de las materias primas.

La expansión del mineral de hierro que hemos observado durante aproximadamente los últimos cinco años, sobre todo en Australia y Brasil, ha sido sin precedentes. El mineral de hierro estaba tasado en unos 20 dólares por tonelada a principios de la década del 2000. El precio fue aumentando gradualmente con el avance de la economía de China, alcanzando unos 170 dólares por tonelada en 2011. Cuando el mineral de hierro alcanzó los 160 dólares por tonelada en 2010-2011, las direcciones de las grandes empresas mineras decidieron aumentar su capacidad al mismo tiempo. Lo comparamos con el juego de la gallina, en el que cada empresa pensaba que las demás titubearían y decidirían reducir sus planes de expansión. Pero, de hecho, nadie titubeó y entró en el juego una tremenda cantidad de mineral de hierro. Por nuestra parte, pensamos que todas las empresas mineras líderes tuvieron una gran oportunidad para expandirse. No obstante, al unirse, no consiguieron prever el impacto potencial que sus acciones tendrían sobre la oferta.

Debido a este aumento de la producción de mineral de hierro, se prevé que la oferta aumente alrededor de un 40% de 2014 a 2018.6 La capacidad adicional está llegando justo cuando la demanda parece aplanarse. China, que suma un 71% de la demanda mundial de mineral de hierro,7 anunció en marzo que pretende reducir su producción de acero, que se fabrica con mineral de hierro, en un 10%. Asimismo, se prevé que la tasa de crecimiento del PIB chino descienda al 7% en 2015,8 lo que sugiere que el progreso de la demanda de mineral de hierro no será tan sólido como los productores esperaban.

La demanda de mineral de hierro también se ha visto debilitada por un aumento de la oferta de chatarra, un fenómeno con el que el petróleo no compite, puesto que una vez se consume la gasolina, se quema y desaparece. Por otra parte, el acero puede reciclarse y convertirse en otra materia prima que puede utilizarse para fabricar más acero. Alrededor del 75% de la producción de acero de Estados Unidos proviene de los suministros de chatarra, mientras que en china es sólo un 17%.9 Durante los próximos 15 años, creemos que el porcentaje del uso de chatarra en China será el doble, lo que crearía otro obstáculo para el aumento de la demanda de mineral de hierro.

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1. Fuentes: Bloomberg, estimaciones de Credit Suisse. Datos de 2014 y 2015.

2. Fuente: FactSet, Baker Hughes Inc. Para obtener más información www.franklintempletondatasources.com. Datos de marzo de 2015.

3. Fuente: Administración de Información Energética de Estados Unidos, a 7 de abril de 2015.

4. Fuente: Bloomberg L.P., desde mayo de 2014 hasta abril de 2015.

5. Fuente: Ibíd.

6. Fuente: Informe de estrategia comercial para las materias primas, Handelsbanken Capital Markets, 13 de mayo de 2014. No hay garantía de que se cumplan las previsiones.

7. Fuente: Morgan Stanley, a 31 de diciembre de 2014.

8. Fuente: Oficina nacional de estadística de China, 20 de abril de 2015.

9. Fuente: BHP Billiton, a 31 de diciembre de 2014.