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Perspectivas

El crecimiento de las ganancias sustenta nuestras sólidas perspectivas sobre las acciones europeas

Algunos inversores parecen cuestionar si todavía existe margen para un nuevo crecimiento de las acciones europeas, especialmente si los tipos de interés comienzan a aumentar. La reacción de los mercados mundiales de renta variable en los últimos días indica que es probable que la transición de un periodo de crecimiento económico sin inflación a un crecimiento con inflación cause volatilidad en el mercado. Sin embargo, Dylan Ball, de Templeton Global Equity Group, indica que las reformas laborales que se están llevando a cabo en Europa deberían brindar a muchas empresas el apalancamiento operativo que necesitan para generar un nuevo crecimiento de las ganancias en 2018.

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En general, al considerar Europa en conjunto, no vemos grandes obstáculos que puedan empañar las sólidas perspectivas de los fundamentos.

Aun así, en vista de que algunos de estos fundamentos (por ejemplo, los datos sobre la producción industrial y el índice de directores de compra) están logrando resultados excelentes, es posible que resulte difícil observar mejoras significativas este año. Por otra parte, no vemos ninguna razón para pensar que van a ralentizarse.

Creemos que la coyuntura de ganancias empresariales seguirá mejorando, y es en este ámbito donde deberíamos centrarnos para observar comparaciones interanuales atractivas.

Potencial alcista de los ingresos europeos

Europa solo lleva cinco o seis trimestres en su ciclo de recuperación de ganancias desde la crisis financiera mundial, es decir, se encuentra tres o cuatro años por detrás de los Estados Unidos. Por lo tanto, nuestros analistas sugieren unas perspectivas alcistas para las ganancias empresariales europeas.

Si los riesgos políticos se mantienen en niveles reducidos, en nuestra opinión, es probable que las ganancias de Europa sigan mejorando. Con el tiempo, esto dará lugar a la retirada de la expansión cuantitativa o, como mínimo, a ciertas restricciones al respecto y, en última instancia, a algún tipo de subida de los tipos de interés en la zona del euro, posiblemente incluso en 2019.

En la composición de los mercados de renta variable europeos predominan los sectores financiero y energético, que incluyen empresas más sensibles al rendimiento y a los bonos/inflación.

Desde una perspectiva sectorial, los sectores energético, financiero y de materiales representan más de un tercio del MSCI Europe Index.[1] Muchas de estas empresas tienden a lograr buenos resultados cuando la inflación y los rendimientos de los bonos aumentan, ya que normalmente la inflación eleva los precios de las materias primas y las compañías financieras suelen beneficiarse de las curvas de rendimiento más pronunciadas.

Por consiguiente, las situaciones de aumento de los tipos de interés resultarían favorables para las ganancias europeas.

El apalancamiento operativo: un factor positivo

Por otra parte, no esperamos que las ganancias europeas alcancen los valores máximos de hace 10 años, pues ya no existe apalancamiento en el sistema bancario.

Por el contrario, existe un gran apalancamiento operativo en el ámbito empresarial. Gracias a las reformas laborales que se llevaron a cabo en España, en Francia y, a principios de la década, en Alemania, la base de costes de las empresas europeas es mucho más flexible. En consecuencia, estas compañías tienen más posibilidades de aumentar sus ganancias a través de un incremento de la rentabilidad.

Cabe destacar que este tipo de apalancamiento no reside en los balances empresariales, sino que se corresponde con sus cuentas de pérdidas y ganancias. En lugar de seguir aumentando la deuda en el sistema bancario y dentro del mundo empresarial, consideramos que la ventaja es que los beneficios procederán de unas bases de costes más reducidas y, quizás, de la aplicación de precios más altos.

La base industrial de los EE. UU. registró un proceso de cambio similar a este a principios de la década de 2000, del que salió con una competitividad considerablemente mayor. Europa todavía está empezando este proceso.

Francia y Europa del Este ofrecen oportunidades

El programa de reforma del presidente francés Emmanuel Macron, que no solo comprende las prácticas laborales, sino también los impuestos, seguramente aportará algunas ideas interesantes. Como inversores, buscamos las oportunidades que otros participantes del mercado no saben aprovechar.

Europa del Este puede convertirse en una zona de oportunidades a medio plazo. Hace poco descubrimos que las acciones en esta región son muy caras. Los riesgos en materia de gobernanza empresarial y política son mucho mayores que en cualquier otro lugar de Europa, pero las valoraciones son más elevadas. Por lo tanto, creemos que no tiene sentido buscar ideas en esa zona, ya que es posible encontrar opciones equivalentes en el centro de Europa.

No obstante, estimamos que la salida del Reino Unido de la Unión Europea dejará un agujero considerable en el presupuesto del bloque comercial, que en parte deberán cubrir los Estados miembros de Europa del Este.

Si esto llegara a sobrecargar los mercados de países como Polonia, República Checa, Hungría o incluso Austria, sus mercados de renta variable podrían devaluarse un poco. Sin duda, lo consideraríamos una oportunidad para buscar chollos.

Asimismo, estamos estudiando cómo actuar ante los valores con una orientación más nacional en el Reino Unido.

Un aspecto que tenemos muy presente es en qué momento comienzan a parecer baratos los valores nacionales del Reino Unido.

Ecos del pasado

Comparo la actitud actual hacia el brexit en el Reino Unido con lo sucedido en 2008/2009, cuando se suspendieron el gasto en inmovilizado y la inversión empresarial.

La situación de hoy en día es parecida: Hasta que la gente no conozca las normas que van a seguir al brexit, continuarán posponiendo las decisiones relativas a la inversión, la contratación y el gasto en inmovilizado.

Sin embargo, la conmoción de la oferta derivada de dichas decisiones todavía tiene que dejar sentir sus efectos en la economía y aún no conocemos sus repercusiones sobre la demanda.

Las valoraciones de muchos valores nacionales del Reino Unido empiezan a reflejar ese pesimismo. Creemos que los precios acabarán por regresar a su valor medio; la cuestión principal es cuándo.

Somos conscientes de que pronto podría llegar el momento de encontrar chollos entre las acciones nacionales del Reino Unido.

Los comentarios, las opiniones y los análisis recogidos aquí tienen carácter meramente informativo, por lo que no deben interpretarse como un asesoramiento de inversión individual ni como una recomendación para invertir en un valor o adoptar cualquier estrategia de inversión. Debido a la celeridad con que pueden cambiar las condiciones económicas y de mercado, los comentarios, las opiniones y los análisis recogidos aquí son válidos sólo en la fecha de su publicación y pueden variar sin previo aviso. Este artículo no pretende ser un análisis completo de cada hecho relevante en relación con cualquier país, región, mercado, sector, inversión o estrategia.

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¿Cuáles son los riesgos?

Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital. El valor de las inversiones puede tanto subir como bajar y los inversores podrían no recuperar todo el capital invertido. Los precios de las acciones experimentan fluctuaciones, a veces rápidas y drásticas, debido a factores que afectan a empresas concretas, industrias o sectores específicos, o condiciones de mercado generales. Los títulos de estilo valor puede que no se aprecien como se preveía o incluso podrían perder valor. En la medida en que la cartera se concentre en países, regiones, industrias, sectores o tipos de inversión específicos en cada momento, puede estar expuesta a riesgos mayores por sucesos adversos acaecidos en esas áreas concretas en comparación con otra cartera que invierta en una variedad más amplia de países, regiones, industrias, sectores o inversiones. La inversión en el extranjero entraña riesgos especiales, entre ellos el riesgo de fluctuaciones cambiarias, de inestabilidad económica y de acontecimientos políticos adversos.

[1] El MSCI Europe Index captura la representación de gran capitalización y mediana capitalización en 15 países de mercados desarrollados de Europa. Los índices no están gestionados y no puede invertirse directamente en ellos. No incluyen comisiones, costes ni gastos de suscripción.