Beyond Bulls & Bears

Multiactivos

Cómo hacer frente a la volatilidad del mercado inducida por el coronarivus: una actualización de multiactivos

La propagación del coronavirus ha generado una mayor volatilidad en el mercado durante las últimas semanas, pero el equipo de Franklin Templeton Multi-Asset Solutions sigue concentrándose en los fundamentos del mercado a largo plazo. En esta publicación, Ed Perks y Gene Podkaminer ofrecen una actualización acerca de cómo están afrontando esta situación y qué países parecen más aislados de las perturbaciones que supone para el crecimiento.

Esta entrada también está disponible en: Inglés Chino simplificado Italiano Alemán Polaco

Empezaremos haciendo hincapié en la conclusión clave de nuestro último comentario sobre el tema: creemos que es importante mantener carteras diversificadas, en particular en un momento de creciente incertidumbre en el ámbito de las inversiones. Este enfoque ha demostrado ser beneficioso en las últimas semanas, en las que se ha producido un aumento de la volatilidad de los mercados de renta variable, renta fija y materias primas.1 

Seguimos llevando a cabo un proceso que resiste la tentación de negociar según las emociones y el flujo de noticias. Por el contrario, nos concentramos en cómo afecta la evolución del contexto macroeconómico a los fundamentos del mercado y adaptamos nuestros criterios de asignación de activos en consecuencia. Nuestra estrategia de asignación de activos se centra en las regiones que han quedado más aisladas de la perturbación del crecimiento y tienen suficiente flexibilidad de reacción en lo que se refiere a las políticas. Los Estados Unidos y el Reino Unido encajan en esta descripción, mientras que la zona euro se encuentra en una situación menos favorable.

En un contexto más general, la diversidad de la incertidumbre (tanto en el ámbito médico como del mercado) modera nuestro entusiasmo a la hora de aumentar la tenencia de acciones y otras inversiones más arriesgadas en este período. Sin embargo, si pensamos en el año que viene, seguimos creyendo que hay un potencial de rentabilidad atractivo en la renta variable mundial.

Revisión de nuestra premisa inicial

Nuestra premisa inicial sostenía que el coronavirus tendría las siguientes consecuencias en el crecimiento económico:

  1. En el ámbito geográfico: concentradas en China y Asia
  2. Duración: Una perturbación breve y repentina cuyos efectos se percibirán principalmente en el primer trimestre de 2020
  3. Respuesta: Cuanto mayor sea la repercusión en el crecimiento, mayor será la respuesta proporcional en el ámbito de las políticas

Estamos vigilando de cerca la situación para confirmar si estas valoraciones están respaldadas por los últimos datos. Dados los recientes acontecimientos, estas son nuestras opiniones actualizadas.

Actualización: Repercusión geográfica

No cabe duda de que la actividad económica china se ha ralentizado en el primer trimestre de 2020; la pregunta más bien es cuánto. Diversos indicadores de la producción diaria, como el tráfico de pasajeros o el consumo diario de carbón en el sector de la energía eléctrica, apuntan hacia un repunte muy leve de la actividad. Las encuestas sobre la confianza de las empresas que reflejan la actividad de febrero también confirman la ralentización del crecimiento en China.

Fuera de ese país, podemos observar en el gráfico siguiente que la ralentización de la actividad está repercutiendo en los países vecinos (el último punto de datos refleja la actividad de febrero).

Si bien es lógico que Asia sea la región más afectada, existen, en nuestra opinión, otros sectores que deberían ser inmunes a una perturbación del crecimiento asiático, como los mercados de trabajo y el consumo en los mercados desarrollados. Estamos atentos a las últimas encuestas relativas a la actitud para comprender cómo evoluciona la confianza de los consumidores en un contexto macroeconómico global en constante cambio. A día 25 de febrero, vemos unas consecuencias limitadas para la confianza de los consumidores en los mercados desarrollados situados fuera de Asia (véase el gráfico siguiente).

También podemos atender a los indicadores generales del sector servicios en EE. UU. y en la zona euro. En ese caso, nos encontramos ante otra prueba de que los datos son heterogéneos, ya que el US Markit Purchasing Managers Index (PMI) cayó de manera pronunciada, mientras que el PMI del sector servicios en la zona euro subió de manera intermensual (ambos reflejan la actividad defebrero)2 . Véase el gráfico siguiente.

Si bien vigilar el flujo de datos desde un punto de vista intermensual puede resultar confuso y a menudo infructuoso, las últimas diferencias entre estas dos economías, encabezadas por el sector servicios de EE. UU., han captado nuestra atención. Los sectores servicios y de consumo de EE. UU serían vulnerables si el virus se propagase de una forma más generalizada por el país. Cabe esperar una mayor resiliencia en estos dos sectores, a menos que esto ocurra o hasta que ocurra, y seguiremos vigilando los acontecimientos muy de cerca.

Actualización: Duración de las repercusiones

Según nuestra postura inicial respecto al coronavirus, la duración de los efectos sería escasa, ya que los responsables políticos chinos iban a hacer todo lo posible por contener el virus en Hubei. Desde entonces, la cantidad de casos registrados en China se ha ralentizado, pero el coronavirus se ha propagado a muchos países del mundo. Han aparecido brotes del virus en Corea del Sur, Italia e Irán.  A día 26 de febrero, la Organización Mundial de la Salud informó de que hubo más casos nuevos fuera de China (459) que dentro de China (412).3  El número de países afectados asciende a 374 .

El virus es difícil de contener, ya que los síntomas pueden ser leves y similares a los de la gripe estacional común.  Aunque todavía existe la posibilidad de que continúe la desaceleración de los casos en China, sigue siendo una incógnita, ya que muchos trabajadores se están reincorporando tras una parada prolongada y empiezan a reanudar sus actividades habituales, lo que dificultará aún más las tareas de contención. En el plano mundial, parece probable que surjan más brotes. En última instancia, esto significa que las repercusiones probablemente serán más duraderas de lo que se había previsto.

Actualización: Repercusiones ligadas a las respuestas

Nuestras expectativas siempre han consistido en que las repercusiones para el crecimiento irían acompañadas de una respuesta normativa proporcional. Hasta el momento, hemos sido testigos de numerosas respuestas normativas por todo el mundo y nuestra evaluación inicial se ha mantenido hasta ahora. Estas son algunas de las respuestas destacadas (a fecha de 26 de febrero de 2020):

  • Hong Kong ha anunciado estímulos equivalentes a un 4,3 % del producto interior bruto (PIB) nominal aproximadamente5 .
  • La proporción de la emisión de títulos de deuda soberana local china en el año 2020 ahora asciende a 268 000 millones de USD (1,7 % del PIB), la mayor parte en los primeros meses del año6 .
  • El Banco Popular de China bajó los tipos de interés en sus contratos de recompra inversa a 7 días y 14 días en un 0,10 %.
  • El 9 de febrero, el Ministerio de Finanzas de China anunció que se habían asignado 72 000 millones de RMB (10 260 millones de USD) para apoyar a las zonas más devastadas.

En el futuro, la caída de los precios del petróleo y el contexto de baja inflación debería permitir a los bancos centrales mundiales mantener o ampliar la política monetaria de estímulo. Ya estamos viendo esto reflejado en las expectativas del mercado en lo que se refiere a los tipos de interés oficiales.

Por último, también nos gustaría analizar cómo responderán los encargados de formular políticas al propio virus. La respuesta típica ha consistido en poner en cuarentena a las personas sintomáticas a fin de evitar la transmisión del virus. Se están imponiendo también otras medidas, como las restricciones de viaje, en distintos grados. Estas medidas son útiles para contener y evitar la propagación del virus, pero tienen un coste económico y social.

Nos parece interesante recordar que durante la primera etapa del brote de gripe H1N1 en México, los encargados de formular políticas aplicaron cuarentenas y restringieron los desplazamientos inicialmente, entre otras cosas. Al final, se abandonaron estas políticas debido a su coste económico y social. El H1N1 es un caso de estudio particular, pues la tasa de mortalidad resultó ser bastante baja. Todavía está por ver si las tasas de mortalidad del coronavirus descienden hasta alcanzar un nivel similar al del H1N1.

Moraleja sobre la asignación de activos

Al actualizar nuestra evaluación inicial sobre el coronavirus, han cambiado algunas cosas. Si bien, hasta ahora, la repercusión en el crecimiento se ha concentrado en China y Asia, la propagación del virus está aumentando la probabilidad de que estas consecuencias en el crecimiento se extiendan al resto del mundo. Será difícil para el consumidor estadounidense seguir siendo resiliente si el virus se extiende más en los EE. UU. Las respuestas en materia de políticas han sido alentadoras por el momento.

Desde la perspectiva de la asignación de activos, seguimos prefiriendo las regiones que tienen la suficiente flexibilidad en lo que se refiere a las políticas para responder ante las perturbaciones del crecimiento, como EE. UU. y el Reino Unido. Otras áreas como la zona euro, con desafíos fiscales y una política monetaria restringida, tendrán un camino más difícil por delante si el virus sigue propagándose por la región. Desde la perspectiva más amplia de la cartera, seguimos creyendo que será necesaria una gestión ágil para superar las dificultades que presenta el próximo año.

Información legal importante

La finalidad de este material es satisfacer el interés general, por lo que no deberá interpretarse como un asesoramiento de inversión individual ni como una recomendación o invitación para comprar, vender o mantener valor alguno o adoptar cualquier estrategia de inversión. Tampoco constituye asesoramiento jurídico ni tributario.

Las opiniones expresadas son las del gestor de inversiones y los comentarios, opiniones y análisis se emiten a partir de la fecha de publicación y pueden cambiar sin previo aviso. La información facilitada en este artículo no pretende ser un análisis completo de cada hecho relevante en relación con cualquier país, región o mercado.

Es posible que, en la preparación de este material, se haya utilizado información de fuentes de terceros y que Franklin Templeton (FT) no haya verificado, validado ni auditado dicha información de forma independiente. FT no asume responsabilidad alguna, sea del tipo que sea, por pérdidas resultantes del uso de esta información y, en su caso, el usuario confiará en los comentarios, las opiniones y los análisis contenidos en el material por su propia cuenta y riesgo.

Los productos, los servicios y la información podrían no estar disponibles en todas las jurisdicciones y son ofrecidos fuera de Estados Unidos por las filiales de FT o sus distribuidores conforme lo permitan las leyes y los reglamentos locales. Consulte a su propio asesor profesional o su contacto institucional de Franklin Templeton para obtener información adicional sobre la disponibilidad de dichos productos y servicios en su jurisdicción.

Emitido en EE. UU. por Franklin Templeton Distributors, Inc., One Franklin Parkway, San Mateo, California 94403-1906, (800) DIAL BEN/342-5236, franklintempleton.com. Franklin Templeton Distributors, Inc. es el distribuidor principal de los productos registrados en EE. UU. de Franklin Templeton, que no están asegurados por FDIC, podrían perder valor, no cuentan con garantía bancaria y solo están disponibles en las jurisdicciones en las que esté permitida la oferta o solicitud de oferta de dichos productos en virtud de la legislación y la normativa aplicables.

CFA® y Chartered Financial Analyst® son marcas registradas propiedad de CFA Institute.

¿Cuáles son los riesgos?

Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital. El valor de las inversiones puede tanto subir como bajar y los inversores podrían no recuperar todo el capital invertido. Los precios de las acciones experimentan fluctuaciones, a veces rápidas y drásticas, debido a factores que afectan a empresas concretas, industrias o sectores específicos, o condiciones de mercado generales. Los precios de los bonos generalmente varían en sentido opuesto a los tipos de interés. Por lo tanto, la cartera puede verse depreciada durante el proceso en que los bonos mantenidos en ella ajustan sus precios al aumento de los tipos de interés. La inversión en el extranjero entraña riesgos especiales, entre ellos el riesgo de fluctuaciones cambiarias, de inestabilidad económica y de acontecimientos políticos adversos. Las inversiones en mercados emergentes, de los cuales los mercados fronterizos constituyen un subgrupo, implican riesgos más altos relacionados con los mismos factores, aparte de los asociados a su tamaño relativamente más pequeño, su menor liquidez y la falta de estructuras jurídicas, políticas, empresariales y sociales consolidadas para respaldar los mercados de valores. Debido a que estas estructuras suelen estar aún menos desarrolladas en mercados fronterizos, así como a otros factores, entre ellos el mayor potencial de sufrir una volatilidad de precios extrema, la falta de liquidez, barreras al comercio y controles de cambio, los riesgos asociados a mercados emergentes se ven acentuados en mercados fronterizos.

 

1. La diversificación no garantiza los beneficios ni protege contra el riesgo de pérdida.

2. Las encuestas del índice de gestores de compras (PMI) mide el nivel de actividad de los gestores de compras en el sector manufacturero o servicios. Una cifra superior a 50 indica una expansión en el sector, mientras que una cifra inferior a 50 representa una contracción.

3. Fuente: Organización Mundial de la Salud, 26 de febrero de 2020.

4. Íbid.

5. Fuente: ISI.

6. Fuente: Morgan Stanley Research, 12 de febrero de 2020.